Volvió el 10 con otro show clásico

Román se va feliz. La rompió otra vez en un clásico y el equipo ganó.

Volvió el 10. Faltó solo un partido y pareció una eternidad. Pero como en aquel encuentro contra Arsenal, el último que jugó, la Bombonera lo esperaba para rendirle el homenaje que se merece. Y él devolvió ese cariño con fútbol. Las banderas y los carteles, desplegados por todo el estadio, rezaban, una vez más, por la continuidad del ídolo. Y a Román a su juego lo llamaron. Cuando las papas queman, cuando se pone en tela de juicio su continuidad, el diez saca la varita y deleita los paladares xeneizes.
La víctima de hoy fue San Lorenzo, que con la famosa chapa de “son hijos nuestros” ya no gana los clásicos. Ya en el primer minuto, el 10 exigió a Migliore con un tiro libre que tuvo que despejar al córner. Y de ese mismo tiro de esquina, su precisa pegada desembocó en un excelente cabezazo de Giménez y el 1 a 0. El ex Tigre no hizo más que ir a abrazarlo y reconocerle el famoso “es tuyo”.
De ahí en más el partido se jugó a su ritmo. A pesar de unos pocos pases errados, raros en él, Boca dominó la pelota a lo largo del primer tiempo sin sobresaltos. Cada intervención suya, como cuando llevó la pelota al córner derecho para amasarla y sacar un centro imposible que casi termina en gol nuevamente de Giménez, despertaba en el hincha el famoso “Riquelme” -alargado enfáticamente en la primer “e”- que saca lo mejor del 10.
En la segunda mitad se tomó un descanso. Los quince minutos de entretiempo los alargó unos tantos más en la cancha. Indefectiblemente eso derivó en una mejora del equipo de ¿Boedo?¿Bajo Flores?¿Soldati?…, que aprovechó para tener la pelota un rato mientras no la tenía el enganche. Pero cuando Boca sufría peligro de un posible empate azulgrana, el 10 despertó para terminar con la historia. Agarró la pelota tirado de extremo izquierdo y con un punzante y preciso pase para Palermo, lo habilitó para que el 9 definiera con un zurdazo letal. Así, una vez más, fue Riquelme-Palermo-gol y ahora también abrazo, para que el periodismo berreta no tenga de que hablar. A partir de ese momento, el equipo regaló un repertorio de toques para humillar al rival al compás del “ole” de la gente.
Y el 10 terminó el partido gozando como un hincha más, metiendo fuerte contra “la fábrica de humo” del Kily, encarando como si fueran cinco minutos de partido y regalándole su camiseta a la afortunada gente de la platea baja antes de meterse en el agujero hacia el vestuario. Volvió Román, y con todo su repertorio. Para dar, una vez más, otro de sus shows clásicos.

Anuncios

Un pensamiento en “Volvió el 10 con otro show clásico

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s