Las cosas en su lugar

La Selección volvió a quedar afuera de una competencia internacional y protagonizó un nuevo “fracaso futbolístico”, esta vez en nuestro país. Desde la salida del 10, no se encontró el funcionamiento en la albiceleste y hoy su juego se valora más que cuando estaba.

Riquelme con la 10 de la Selección. Una postal que debería repetirse.

Otra vez afuera. En casa, ante nuestra gente, nos fuimos una vez más entre lagrimas e insultos al aire, sabiendo que merecíamos más, pero que también podíamos –y debíamos- hacer más. Un nuevo “fracaso futbolístico” –porque no hay que dramatizar el fútbol- se anota en esta Selección.

Tal vez ahora, a los necios y los negados –y con esto no tengo la intención de insultar a nadie-, el rendimiento de la Selección en estos últimos tres años les haya mostrado la realidad. Una que ya es ineludible y cada vez se ve más a las claras.

Porque los que se quejaban del juego de Riquelme –“…que toca para atrás, que hace lento el juego, que no corre, que no patea…”-, hoy ven un equipo sin idea, sin identidad, sin juego asociado. Lo que antes se criticaba, que se sentía que sobraba, hoy escasea.

Si algo nos dejó la segunda vuelta de las Eliminatorias para Sudáfrica 2010, el mismo Mundial y esta Copa América, es cuanto extraña la Selección a un jugador como Román. Sucesiones de derrotas impensadas, papelones allá y acá, clasificaciones penosas y eliminaciones lastimosas. Y pensar que en su momento echaron a un DT porque había empatado varios partidos seguidos…

Pero nadie afirma que con Riquelme se hubiese ganado todo. Eso sería muy necio y, además, irreal e incomprobable. Pero estoy seguro que, la falta de juego que se ve hoy, no hubiese sido un problema para la Argentina. Y eso, a la larga, trae resultados.

Y realmente es una lástima que, para reconocer lo que ya no se tiene, tenga que haber malos (malísimos) resultados. Se tenga que perder 6-1 con Bolivia. O 3-1 con Brasil en Rosario. O clasificar al Mundial por la puerta de atrás. O irse de Sudáfrica 0-4 con Alemania. O quedar afuera de la Copa América en Argentina en cuartos de final.

Lamentablemente, el valor de Román en la Selección se agiganta con los malos resultados sin él. Pero habría que haberlo valorado cuando estaba. Y no se hizo. Y no quiero malas interpretaciones. Pedir que vuelva Román no es querer que se vayan los que están. Messi debe ser titular siempre, pero con un creador, alguien que le saque la responsabilidad de llevar el equipo adelante, que lo ayude a soportar la presión, que lo descomprima, que lo asista, que lo haga ser Messi. Ese es Riquelme.

Por todo esto, Román, perdonalos, no saben lo que hacen. La 10, y no por el número, sino por lo que significa llevarlo y serlo en la cancha, es tuya. Como tantas veces ya, y esto nunca con el diario del lunes: las cosas vuelven a su lugar. Una vez más y van…

Leandro Ulloa (@CancionUlloa)
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Un pensamiento en “Las cosas en su lugar

  1. Soy de River Plate, pero debo admitir que no hubo otro enganche en la selección que haga jugar a Messi mejor que lo hizo Román, lastima que Román ya no esta a un nivel para jugar en la selección y que se debería darle continuidad a Pastore, porque Román ya no llegaría en un buen nivel al mundial que viene.

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